- Los expositores de frutas y verduras bien elegidos estructuran el espacio de venta, llaman la atención y favorecen las ventas.
- Las etiquetas legibles con el precio, el origen, la variedad, la categoría o el calibre tranquilizan a los clientes y facilitan el autoservicio.
- En 2026, el etiquetado deberá seguir cumpliendo con la normativa: origen claro, precio al kilo o por unidad, categoría y calibre cuando la normativa lo exija.
- La coherencia entre el mobiliario, los colores, los materiales y la señalización transmite una imagen de frescura, calidad y confianza.
En los comercios de alimentación, la sección de frutas y verduras suele verse antes que el resto del punto de venta. Un expositor limpio, colorido y bien etiquetado transmite inmediatamente una impresión positiva sobre la frescura de los productos.
Este artículo está dirigido a fruterías, tiendas de comestibles, supermercados, tiendas de barrio y vendedores de mercado. Objetivo: elegir el mobiliario adecuado, organizar la presentación, garantizar el etiquetado y preparar, si es necesario, un presupuesto sin IVA o un pedido de señalización adaptada.
- Los principales tipos: expositor de pared, isla central, estantería baja, puesto de mercado, mueble de autoservicio, módulos fijos o con ruedas.
- Estos muebles permiten crear un recorrido fluido para el cliente alrededor de los productos.
- Las estructuras aprovechan la altura de la tienda para maximizar la superficie de venta en el suelo.
- La altura ideal de los productos debe estar entre 80 cm y 140 cm para facilitar el acceso.
- Los expositores deben tener estantes inclinados, generalmente entre 15° y 35°.
- Los muebles expositores están diseñados para optimizar la visibilidad de los productos, con niveles inclinados que facilitan el acceso y la manipulación de las frutas y verduras.
- Prevea espacio para frutas, verduras, productos ecológicos, promociones, circuitos cortos y almacenamiento según sus necesidades, la anchura, la profundidad y las dimensiones disponibles.
- Los expositores de frutas y verduras suelen estar fabricados en madera, metal galvanizado, acero, aluminio, plástico apto para uso alimentario o melamina.
- Los muebles expositores para frutas y verduras suelen fabricarse con materiales resistentes a la humedad, como el metal galvanizado, la madera tratada o el plástico apto para uso alimentario.
- El metal y la madera tratada son ideales por su robustez y resistencia a la humedad, a la vez que ofrecen una presentación natural y acogedora.
- Los expositores de madera aportan un aspecto auténtico y son muy apreciados para los productos ecológicos.
- Los expositores deben permitir una ventilación natural y un fácil mantenimiento para cumplir con las normas de higiene.
- Un buen expositor para frutas y verduras debe estar diseñado para mantener la frescura de los productos, a menudo incorporando bandejas profundas para una mejor ventilación.
- La conservación prolongada en los expositores reduce el desperdicio de alimentos y mantiene su frescura.
- Para prolongar la vida útil de las hierbas frescas y las hortalizas de hoja, es necesaria una isla equipada con un sistema de refrigeración.
- Los expositores neutros son suficientes para productos resistentes como las cebollas y las patatas.
- Coloque el expositor a la entrada o cerca de la zona de productos frescos para crear un efecto de mercado.
- Deje espacio suficiente para las cestas, los carritos y las acciones de compra.
- Coloque los cítricos, las manzanas, los tomates y los productos de colores vivos en los pasillos principales.
- Utilice los laterales, las fachadas y los estantes del mueble para colocar marcos de exposición, pictogramas y categorías.
Un mostrador de frutas y verduras atractivo se basa en una presentación ordenada, colorida y accesible, lo que permite estructurar el espacio y resaltar la diversidad de los productos.
- Se recomienda clasificar los productos por familia, color u origen, y destacar las frutas y verduras de temporada en los niveles superiores para atraer la atención de los clientes.
- Un expositor bien diseñado llama la atención e incita a la compra, utilizando técnicas como la disposición en niveles, la alternancia de formas y colores, así como la iluminación direccional.
- Seleccione los productos dañados, controle el stock y evite el exceso de stock, que perjudica la rotación.
- Las bandejas deben permanecer estables al cogerlas.
- Coloque bolsas, pinzas y cestas cerca.
- Incline las etiquetas para que sigan siendo legibles mientras el cliente las maneja.
- Primavera: fresas, hierbas aromáticas, hortalizas tiernas.
- Verano: melocotones , melones, tomates.
- Otoño: calabazas , coles, tubérculos.
- Invierno: cítricos , frutas exóticas, sopas.
- Una oportunidad comercial puede convertirse en una actividad promocional: vuelta al cole, productores locales, receta de temporada.
La etiqueta conecta el producto, el expositor y el cliente. Informa, tranquiliza y estimula la compra. Indique el nombre del producto, la variedad, el origen, la categoría, el calibre y el precio al kilo o por unidad. Mantenga un mismo estilo gráfico en toda la gama: contraste marcado, tipografía clara, jerarquía regular.
- El origen debe ser claramente visible. La página web oficial recuerda las normas sobre el origen de los productos alimenticios.
- El precio debe especificar si es por kilo o por unidad.
- La categoría y el calibre se aplican a los productos sujetos a las normas de comercialización, de conformidad con el Reglamento Delegado (UE) 2023/2429.
- Las etiquetas ecológicas, DOP, IGP o Label Rouge exigen una información exacta.
- Colocadas delante de la bandeja, sujetas con clips al borde o colgadas: adáptelas al modelo.
- En interiores, exteriores, zonas frías o húmedas, priorice la durabilidad.
- Prepare etiquetas para novedades, origen francés, producción local y promociones.
Desde la entrada, la señalización debe conducir hacia frutas, verduras, productos ecológicos, de temporada, ensaladas o zumos frescos. Palabras sencillas como «para cocinar», «para comer al natural», «para sopa» mejoran la experiencia.
Destacar las promociones y los productos destacados
Delimite claramente la zona de promoción sin ocultar las menciones obligatorias. Una buena solución también cuenta una historia: selección del mes, productor local, consejos de conservación.
Comprueba a diario la limpieza, la alineación, la legibilidad y la correspondencia entre caja, stock y exposición. Retira cualquier etiqueta obsoleta en cuanto cambie el precio, el origen o la variedad. Un manual interno evita discrepancias entre equipos.
El equipo debe conocer los conceptos básicos: origen, categoría, precio, rotación, limpieza y recolocación de las etiquetas. El asesoramiento personal complementa el material y refuerza la imagen del comercio.
Todos los días, e inmediatamente si cambia el precio, el origen o la variedad. Sigue siendo útil realizar un control semanal completo.
Separe físicamente los lotes y utilice una etiqueta distinta por origen para evitar cualquier confusión.
Consejos de uso, madurez, conservación, «ideal para compota», «sin pepitas» o «rico en vitamina C» ayudan a la elección.
Retire la etiqueta del producto agotado y tenga a mano algunos soportes neutros listos para reponer.
Sí: zona dedicada, código visual propio, separación física y la mención «bio» solo para los productos certificados.